Maldición me robaron...
¿A cuantas personas que han viajado en un micro les han robado?...
Es increible las distintas formas de robar que se inventan esos malditos personajes, denominados por la sociedad como "CHOROS", como el cuento de las monedas que se caen al suelo, o el liquido derramado en la espalda del agraviado. Es esta ultima de la que les quiero comentar, porque desgraciadamente, a mi, nunca me la contaron.
Era un dia lunes, por la mañana, exactamente las 10:50 a.m., el cielo estaba nublado, salia solo y era conciente de que no tendria Covi-partners (para los que recien llevan Ingles I, Compañeros de la Covida). Llegué al paradero creado por los alumnos de la USMP, la entrada al grifo Repsol por Republica de Panamá, junto a "Empanadas Cesitar", y la tía "Uña Verde", la que vende hamburguesas a un sol veinte (En otra oportunidad les dire por qué "Uña Verde", mientras, sigan comiendo allí), y esperé a la Covi.
La espera de la Covi es un poco tediosa, pueden pasar unos veinte minutos sin que llegue, pero siempre hay algo de que conversar con Cesitar.
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Disculpen chicos, pero tengo que pensar en mi volada y mi bajada para el examen de Risco... luego seguire escribiendo para termniar de contarles la historia. Adéu.


